No roban oxígeno, como se suele creer. Lo producen durante el día y de noche consumen poco. Es verdad que liberan dióxido de carbono por las noches, y de día ocurre lo contrario, por la fotosíntesis. Pero de allí a que nos quiten el aire puro para respirar… hay un largo trecho.
Las plantas consumen alrededor del 0,1% del oxígeno de la habitación, mientras que el ser humano consume un 3% en promedio. Por lo tanto, no es cierto que perjudiquen la salud o afecten el sueño. Una simple maceta en la habitación no nos va a quitar el oxígeno. Si no, ¿qué ocurre si compartimos el dormitorio con otras personas? Realmente, te está quitando más oxígeno tu pareja que una planta. 😉
Como regla general para el dormitorio, debemos intentar elegir las plantas que tengan hojas estrechas, porque precisan de menos cantidad de oxígeno y, además, no acumulan tanto polvo (algo muy importante si somos alérgicos). Los cactus y suculentas también son buenas opciones.
Os dejo algunas imágenes de inspiración:
(imágenes via Pinterest)

























